Un Viaje de Ajedrez

El olor de la lluvia de marzo se une al júbilo de los estudiantes que concluyen sus exámenes. La tarde prepara una sorpresa en la escuela Ernesto Vera de Rocafuerte. En su cancha se erige con solemnidad 32 figuras milenarias sobre el claro oscuro del camino. Torres firmes en las esquinas vigilan con atención la llegada de los niños. Los peones se saludan y preparan sus vacaciones. Los caballos y alfiles juegan piedra, papel o tijera y los reyes con las damas hacen la entrada triunfal.



Las sillas se llenan y por el medio del tablero aparece el ayudante de Peón Nauta. <<¡Buenas tardes!>> se presenta para empezar el juego. Primero, la dinámica del aplauso para captar la atención. Una vez que todos se han enterado del evento, las piezas dibujan sus movimientos con líneas de colores.



La primera historia es la adaptación de los granos de trigo. Las piezas hablan con los espectadores, un voluntario hace las veces de Sissa y cabalga en su caballo hasta el tablero. La dinámica continúa y el presentador pregunta


—¿Cómo estaba el rey?

—Triste, triste, triste—responden los niños.

El cuento está por acabar y llega la hora de la recompensa. <<¿Qué le pedirían al rey?>> y los niños responden: "Que el profesor nos deje sentar juntas", "vacaciones más largas", "volver a clases presenciales porque me aburro encerrada en casa" entre otras respuestas.



La historia termina con el aplauso sincero del mejor público: los niños. A continuación, inicia el segundo acto. El Mate Pastor cobra vida. Dos voluntarios protagonizan esta nueva entrega: el campeón mundial y la pastorcita.



El público hace de extras y acompañan desde sus asientos en el papel de ovejas. ¡Acción! El campeón mundial se va de vacaciones al Cerecito, contempla las nubes, huele las flores y de pronto, en medio del pasto y los árboles ve el tablero. La pastorcita, que estaba en su hora de descanso, se despierta con la sorpresa de este extraño que quería jugar al ajedrez.



Las ovejas se alinean con la pastorcita que va de blancas. Al campeón mundial lo abuchean y él tiembla, tiembla, tiembla. La Dama salta a h5. El campeón mundial no puede concentrarse y tiembla, tiembla, tiembla. El alfil en c4 y las ovejas sobresaltadas de emoción. El campeón no puede con la presión y se equivoca. La Pastorcita sin darse crédito da la estocada final ¡Jaque mate!



El campeón mundial y la Pastorcita se retiran bajo el calor de los aplausos y con su partida, se acaba este Viaje de Ajedrez.

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